Uncommon Places

“El cuerpo se curvó como un lastre húmedo que el agua no sostiene y la gravedad atrae hacia las zonas más frías, abismales.

No fue una sumersión de nadador que juega a bucear un rato entre los brillos frescos que el agua más profunda ofrece a su pericia. Fue sólo un abandono de flotar, un peso que se hunde, un muerto que se hunde, un dejarse caer sin resistencia, flácido, magro, alejado de toda voluntad, como una cosa.

Luego hay un punto en que el agua resiste, empuja, pare hacia la superficie ese cuerpo que cae en su interior como un objeto inerte.”

Novelas robadas sin terminar. Gavra Akhenazi

 

Donde el corazón te lleve

“El error en el que siempre incurrimos es el de creer que la vida es inmutable, que una vez metidos en unos raíles hemos de recorrerlos hasta el final. En cambio, el destino tiene mucha más fantasía que nosotros. Justamente cuando crees encontrarte en una situación que no tiene escapatoria, cuando llegas al ápice de la desesperación, con la velocidad de una ráfaga de viento cambia todo, queda patas arriba, y de un momento a otro te encuentras viviendo una nueva vida.”

Dónde el corazón te lleve. Susana Tamaro.

Donde el corazón te lleve

Prefiero los caminos a las fronteras

Como decía Serrat en su canción, yo también prefiero los caminos a las fronteras.

No más muros

“Los lugares por los que no hemos pasado aún nos están esperando”

¿Quién no se ha preguntado alguna vez qué habría sido de su vida si en un momento concreto hubiese tomado una decisión distinta a la que tomó?. Yo pienso mucho en esto, me lo planteo continuamente, de una manera casi obsesiva, es algo permanente en mi cabeza.

Una mirada, un roce fortuito, ese día que no vas al trabajo, o aquel otro que no contestas al teléfono que suena. Como dice Rosa Montero “esas otras infinitas vidas posibles que se abrían como la cola de un pavo real en torno a nuestra existencia, todas esas modificaciones de nuestro destino que podrían haber tenido lugar con tan sólo variar un pequeño detalle. ”

El título de la entrada no es mío, lo he tomado prestado de “10000 noches en ninguna parte”, de Ramón Salazar, que cuenta en su película cómo siempre que tomamos una decisión importante en nuestra vida, una parte de nosotros toma justo la contraria.

Y esta vieja caravana, cuántos caminos habrá recorrido?, pero sobre todo ¿cuántos habrá despreciado y a dónde le habrían llevado?

Donde la ciudad termina

Hola de nuevo.

La Escuela de Arte de Granada ha organizado una exposición con los trabajos más representativos de los alumnos en cada una de las disciplinas que imparte, a fin de promocionar su oferta formativa. Me siento orgullosa y agradecida de que mi proyecto final forme parte de esa exposición.

Muchas gracias a la Escuela de Arte por contar con mi trabajo para esta bonita iniciativa.

Aquí está la noticia en prensa. Al final hay un vídeo que recorre la exposición.

Y en este enlace podéis consultar el catálogo que han editado, donde se recogen todos los trabajos expuestos.

Estará hasta septiembre, por si alguien quiere pasarse a verla.

Os dejo un pequeñísimo resumen del proyecto y una muestra de las fotografías, concretamente las 6 que están expuestas. Espero que os gusten   ;).

Este proyecto titulado “Donde la ciudad termina”, pretende hablar a través de 20 fotografías, sobre el territorio que comienza donde la ciudad termina, sobre ese perímetro a caballo entre lo urbano y lo rural, del individuo que lo habita, lo trabaja o lo disfruta. Sobre cómo el tiempo ha desdibujado el límite que las separaba, y sobre cómo hoy día se mezclan ambas realidades.

Donde la ciudad termina 1

Donde la ciudad termina 2

Donde la ciudad termina 3

Donde la ciudad termina 4

Donde la ciudad termina 5

Donde la ciudad termina 6

Ya sólo grito en mis sueños

Nos aferramos a la idea de que las personas no cambian. Yo misma he creído en eso siempre. Pero, bien pensado, ¿qué no cambia?, todo a nuestro alrededor está en continuo cambio y evolución, creciendo y muriendo. Tengo la sensación de que nos aferramos a lo que éramos en lugar de ser lo que somos.

Nada es permanente, pensamos y sentimos de manera diferente con el paso de los años, con el transcurrir de los días, con las experiencias buenas y malas. Algo en nuestro interior va cambiando con el poso que nos dejan las personas que entran y salen de nuestra vida.

Quizá el no dejar en nuestra mente que las cosas cambien sea algo antinatural. Podemos vivir en el pasado, o podemos considerar el cambio, cualquier cambio, como una segunda oportunidad en la vida. Tal vez no resistirse, aceptarlo como algo natural y dejar que la adrenalina que provoca lo desconocido recorra nuestro cuerpo, sea una liberación para la mente y el alma.

Ya sólo grito en mis sueños
Canon 5D Mark III, 40mm, f/6.3, 1/100, ISO 200

 

Say Something

Tengo que reconocer que una de las cosas que más me gustan relacionadas con la fotografía, son los cielos nublados. Si además hay viento, mejor que mejor. Para mi gusto, las texturas que generan los cielos nublados aportan tanto tanto a una fotografía, que la hacen totalmente diferente. Estas situaciones de nubes + viento son ideales para poner en práctica la fotografía de larga exposición (que me encanta, por cierto), ya que las nubes movidas por el aire dejan una estela en el cielo que le da un toque diferente a nuestra imagen.

Esa era mi intención ayer. Tenía el sitio localizado, esperando un día de estos para poderlo fotografiar, así que preparé el equipo, mis dos angulares, filtros y trípode.

Yo uso para larga exposición dos filtros. Tengo uno desde hace un montón de años que me encanta, el Hoya NDx400, es un filtro de densidad neutra circular que uso con el Canon 17-40 f4 L USM principalmente. Resta 9 pasos de luz, lo que me permite en días de mucha luz hacer fotografías con tiempos de exposición prolongados.

También uso el Hitech ND Pro Stop IR 3.0, que resta 10 pasos de luz. Este es un filtro cuadrado que coloco en el Samyang 14 mm f/2.8 con un portafiltros de Lucroit.

Digo esto por si a alguien le interesa el tema de la larga exposición y quiere tener una referencia de los filtros que yo uso para ello.

Bueno, todo preparado…. salvo por una cosa…..

Cuando saco el trípode para realizar las fotografías, resulta que se había aflojado un tornillito que sujeta la palanca que ancla la zapara a la rótula, y la cámara no se sujetaba de manera fiable, así que casi no pude hacer ninguna foto de larga exposición, no me fiaba de que la cámara pudiese caer al suelo.

No obstante alguna pude hacer, y ya que estaba allí aproveché los cielos y el lugar que es precioso. Os traigo dos de ellas, en B&N que me parece más dramático y le pega mucho a este tipo de fotos.

Espero que os gusten. No olvidéis hacer click sobre las imágenes para verlas a mayor tamaño, y he dejado, como siempre, los datos a pie de foto, para que veáis cómo están hechas.

Soy muy mala para los títulos, así que tomo prestado este, de una canción que he descubierto no hace mucho que me encanta. Sonaba en mis auriculares mientras hacía las fotos, así podéis verlas, si os apetece, acompañadas de música.

Saludos y hasta pronto.

Say Something I
29 mm, f/8, 4 seg, ISO 400

 

Say Something II
14 mm, f/8, 1/125, ISO 200

Ahora que nada es urgente, que todo es presente.

Aprovechando que este año el World Press Photo ha comenzado su recorrido en Sevilla, decidimos, con la excusa de no perdérnoslo, tomarnos un descanso en la ciudad.

Han sido unos días muy, muy, muy lluviosos, pero amo la lluvia, los cielos plomizos, las tormentas de verano, el olor a tierra mojada, el sonido de las gotas en el paraguas, las calles mojadas, y esa humedad y frescor que hacen que se erice la piel….

Los cielos nublados ya sabemos que dan una luz difusa preciosa para la fotografía, son mis favoritos. Sólo he llevado la 5D con el 50 mm de canon.

Quizá penséis que las fotos que acompaña esta entrada son muy “raras”, pero me apetecía hacer algo así, mostrar una ciudad enturbiada, como esos paisajes que vemos desdibujados  a través de cristales mojados.

Espero que os gusten  ;).

Click sobre las imágenes para verlas a mayor tamaño.

Por cierto, que el título es de una canción de Sabina, que yo no soy tan poeta, ya quisiera yo…..