Cámaras que han hecho historia

Hola a todos!!!!!!

Esta semana pasada he tenido la suerte de ver y tocar  con mis propias manos, tres cámaras legendarias, LEICA, ROLLEIFLEX y SPEED GRAPHIC.  Sólo puedo decir que impresiona tenerlas entre las manos. Pensar que fueron compañeras inseparables de grandes de la fotografía como Robert Capa, Henry Cartier-Bresson, Vivian Maier, Diane Arbus o Weegee entre otros muchos genios de la fotografía. Fotógrafos y cámaras que han hecho historia.

Quién no ha oído la historia de Weegee?, un avispado fotógrafo que con su puro, su sombrero y su Speed Graphic era el primero en llegar a la escena del un crimen. Se comenta que llevaba instalada en su coche una emisora de policía, lo que le permitía llegar al lugar de los hechos en ocasiones antes que la misma policía. Sus violentos reportajes, plagados de cadáveres reposando en su propia sangre, suicidios, y todo tipo de escenas macabras, lo convirtieron en uno de los más famosos cronistas de Nueva York.

Robert Doisneau inmortalizó su mítico “Beso en el ayuntamiento” con una Rolleiflex, o Vivian Maier, una anónima niñera apasionada de la fotografía, cuya obra íntegra se ha descubierto tras su muerte en 2009, que plasmó con su Rolleiflex y absoluta maestría la vida en las calles de Chicago y Nueva York.

Espero que os haya gustado esta breve entrada, hasta pronto 🙂

Leica
Creo que es la única vez que tendré entra las manos una de estas!!!!!!
Speed Graphic, Leica y Rolleiflex
Rolleiflex
Rolleiflex, la que más me gustó, es mágico mirar a través del visor.
A través del visor de la Rolleiflex

Usted pulse el botón, nosotros hacemos el resto.

LOS GENIOS DE LA FOTOGRAFÍA

Hola a tod@s.

El texto que os pongo a continuación está íntegramente sacado del documental “Los Genios de la Fotografía, un juego de sombras” (podéis verlo aquí). Es el primero de seis documentales que os recomiendo ver, son interesantísimos, y me han venido al pelo para mostraros lo que ha caído hoy en mis manos……..

En un principio, el Sr.Eastman trabajaba de cajero en un banco. Empezó a interesarse por la fotografía porque quería tener un recuerdo de un viaje que iba a hacer en vacaciones. Le gustó tanto que no se fue de viaje. Eastman revolucionó el mundo e la fotografía. Para empezar, introdujo el uso de algo que hoy nos parece de lo más normal, el carrete de película. Pero eso no fue más que el principio. Pocos años después, Eastman cogió su idea y la comercializó en forma de cámara para aficionados, que bautizó en el nombre de KODAK.

La palabra KODAK no significaba nada. Una noche estaba haciendo anagramas con su madre y por casualidad se le ocurrió la idea y le gustó. Le parecía que la letra K era fuerte y contundente, pero no significaba nada. Pensó, ¿qué mejor manera de vender un producto que darle un nombre que la gente recuerde por su sonoridad y porque no tiene ningún otro significado, un nombre que nadie ha oído hasta ahora?. La gente lo recordará porque es único. Y tenía razón.

De repente la fotografía vive un momento álgido cuando los estadounidenses, que son expertos en eso, empiezan a producir cámaras estándar en las fábricas y a ponerlas en manos de todo el mundo. El manejo es muy sencillo. La cuerda sirve para abrir el obturador, el disparador está a un lado.

Hay un famoso eslogan que conoce todo el mundo,  “Usted pulse el botón, nosotros hacemos el resto”. Te prometemos que sólo tienes que hacer algo muy muy sencillo, luego nosotros nos encargaremos de recoger la cámara, revelarlas y hacer copias. Luego te las mandaos por correo y te regalamos otro carrete que ya estará colocado dentro de la cámara. Las primeras cámaras eran así, tenias que enviarla entera. Te revelaban el carrete, ponían otro y te la devolvían.

Para reducir el precio de las cámaras y promocionarlas, Eastman creó las Cámaras Brownie. La operación era muy sencilla. Una pequeña llave servía para avanzar la película, una palanca para abrir el obturador. En principio iba a ser una cámara para niños que saldría a la venta por 1$. El carrete de la Brownie costaba 15 centavos, y el revelado 40 centavos. Está claro, pasó de 25$ a 1$, y de 10$ a 40 centavos. La fotografía estaba al alcance de casi todo el mundo que tuviera interés por ella.

La revolución KODAK convirtió el imperio de la fotografía en una república. El emblema de la revolución era el marco circular que llevaban todas las fotos de la primera generación de aficionados, a los que apodaron “los fanáticos de KODAK”, nadie estaba a salvo de ellos.

KODAK no solo cambió el comportamiento de los que estaban detrás de la cámara, también cambió a los que se ponían delante. La gente se acostumbró a las instantáneas y con más o menos facilidad miraba a la cámara de frente y decía “PATATA”.

La cámara KODAK consiguió que fuese divertido probar cosas nuevas, que se convirtiera en una aventura, y lo importante era hacer todas las fotos posibles, porque siempre se puede sacar algo más. Decían “nosotros solucionaremos todos los problemas”. De repente aparece la sonrisa, porque ahora hacerse una foto equivale a disfrutar y a captar un instante divertido. Además los anuncios de KODAK animaban a la gente a sonreir a la cámara, en lugar de hacer de una foto un ritual serio.

Datos de la toma: 2,5 seg, f/5.6, ISO 100, 58 mm
Datos de la toma: 2,5 seg, f/5.6, ISO 100, 58 mm
Datos de la toma: 2,5 seg, f/4, ISO 100, 58 mm
Datos de la toma: 2,5 seg, f/4, ISO 100, 58 mm